Paso 01 — Sube tu retrato
Elige un retrato que quieras retocar. La IA detecta la piel, las imperfecciones y la textura mientras protege los rasgos naturales.
Sube un retrato, suaviza la piel y elimina las imperfecciones, y exporta una imagen impecable — todo dentro de Cleep.ai.
Elige un retrato que quieras retocar. La IA detecta la piel, las imperfecciones y la textura mientras protege los rasgos naturales.
Selecciona la relación de aspecto que se adapte a donde usarás la imagen — cuadrada para publicaciones, vertical para historias o ancha para banners.
Las imperfecciones se eliminan y la piel se suaviza en segundos, manteniendo un aspecto natural. Descarga tu retrato, listo para compartir.

Sube tu retrato con el rostro bien enfocado y deja que el retocador de fotos AI aplique Retoque De Piel Con IA para suavizar textura y reducir imperfecciones. Después revisa el antes/después y ajusta la intensidad para conservar pecas, poros o marcas características. Si tu edición incluye blanqueamiento (por ejemplo, dientes o zonas concretas), hazlo con moderación y comprueba que el tono siga viéndose natural. Por último, descarga la versión final lista para publicar o entregar.

- Eliminar Objetos para quitar distracciones del fondo o pelitos sueltos. Para e-commerce y perfiles profesionales, permite entregar una piel más limpia sin alterar la identidad facial.

Tras aplicar el retoque, amplía al 100% para comprobar que la textura no queda excesivamente lisa y que el contorno del rostro se mantiene limpio. Revisa zonas críticas como nariz, frente y barbilla, donde pueden aparecer halos, pérdida de detalle o microparches. Si has usado blanqueamiento, valida en diferentes pantallas que no se vea grisáceo ni sobresaturado y que respete la iluminación original.

Cleep AI combina una interfaz simple con tecnología avanzada de IA para ofrecer resultados rápidos, repetibles y fáciles de validar con comparación visual. La herramienta prioriza un acabado natural, evitando cambios agresivos en rasgos y manteniendo el carácter de la imagen. Funciona especialmente bien cuando la foto tiene buena nitidez y un rostro claramente visible, y puede requerir ajustes extra en sombras duras o desenfoque fuerte.

Sube una foto, aplica el retoque y valida el resultado con una revisión rápida a tamaño real antes de descargar. Si trabajas por lotes, puedes automatizar el flujo con la API de retoque de retratos para procesar series completas manteniendo el mismo estilo. En piezas para web o redes, exporta en el tamaño final y comprueba que el antes/después se vea fluido también en video o GIF, donde los cambios bruscos se notan más. Asegúrate de contar con el consentimiento de la persona retratada antes de editar y publicar imágenes.
